En Sanitas concebimos la infertilidad como un tratamiento personalizado que tiene en cuenta las necesidades médicas y humanas de nuestros pacientes. Nuestra asistencia es con el objetivo de dar solución a aquellas parejas que desean ser padres pero tienen dificultades para lograr un embarazo. Queremos que los sueños se cumplan.
En nuestra amplia red de centros colaboradores, contamos con la última tecnología y las técnicas más innovadoras para que los sueños se cumplan:
o Inseminación artificial
o Fecundación In Vitro (FIV)
o Fecundación In Vitro con Donación de Óvulos (Ovodon)
o Método ROPA
Y si deseas decidir el momento en el que quedarte embarazada puedes optar por la Congelación de óvulos y/o semen para su uso futuro.
Por supuesto, contamos con técnicas complementarias al tratamiento enfocadas a favorecer el éxito del embarazo. ¡Queremos asegurar el éxito!
La inseminación artificial es una técnica de reproducción asistida relativamente sencilla, en la que los espermatozoides previamente preparados en el laboratorio, se colocan en las trompas de Falopio mediante un dispositivo especial. Este procedimiento aumenta las posibilidades de conseguir un embarazo y se puede realizar repetidas veces sin problema.
Es una de las técnicas más rápidas y menos invasivas que existen en la actualidad, por ello suele utilizarse como primera opción de tratamiento para nuevos casos de infertilidad.
En algunos casos, puede requerirse que la inseminación sea realizada a partir de una muestra de semen de un donante (casos de factor masculino o mujeres sin pareja masculina). En estos casos, Sanitas pone a disposición de los pacientes que lo necesiten el servicio de Banco de Semen.
La fecundación in vitro (FIV) es un procedimiento terapéutico de reproducción asistida en el cual la fecundación (unión del óvulo con un espermatozoide) se lleva a cabo en un laboratorio especializado, en lugar de ocurrir en las trompas de Falopio. Luego, los embriones obtenidos con este sistema se implantan en el útero de la paciente. El objetivo es subsanar los problemas reproductivos de una pareja.
Se puede realizar la fecundación in vitro de diversas maneras, en conformidad entre lo que haya indicado el especialista y la decisión familiar.
En la actualidad gracias a los avances en la medicina reproductiva es posible congelar los ovocitos de una paciente joven, con el fin de utilizarlos posteriormente en tratamientos de reproducción asistida cuando la paciente lo considere más oportuno.
Los principales motivos para vitrificar los ovocitos suelen estar relacionados con el deseo de aplazar la maternidad por razones personales o profesionales, o bien porque la paciente deba someterse a un tratamiento oncológico, que en algunos casos puede llegar a atrofiar los ovarios, poniendo en riesgo su fertilidad futura.
Consiste en la realización de ciclo de estimulación ovárica para conseguir recuperar ovocitos que luego se congelaran mediante un proceso específico llamado vitrificación.
La fecundación in vitro (FIV) es un procedimiento terapéutico de reproducción asistida en el cual la fecundación (unión del óvulo con un espermatozoide) se lleva a cabo en un laboratorio especializado, en lugar de ocurrir en las trompas de Falopio. Luego, los embriones obtenidos con este sistema se implantan en el útero de la paciente. El objetivo es subsanar los problemas reproductivos de una pareja.
Cuando no es posible utilizar los óvulos de la pareja, se recurre a la donación por terceras personas, específicamente seleccionadas y médicamente controladas.
Las donantes incluidas en los programas de donación de óvulos son siempre sometidas previamente a un reconocimiento médico, con inclusión en el historial de sus antecedentes personales y familiares para detectar el posible riesgo de padecer enfermedades congénitas hereditarias o infecciosas transmisibles que puedan dar lugar a riesgo grave para la posible descendencia.
Una vez admitida la donante, habrá de someterse a un tratamiento hormonal de estimulación ovárica para intentar conseguir la producción de múltiples folículos que permitan la recogida de un número considerable de óvulos. Los óvulos se extraen de los ovarios de la mujer mediante la punción de los folículos. Esta intervención se controla mediante ecografía y se suele realizar bajo anestesia.
A continuación se preparan y clasifican en el laboratorio los óvulos. Previamente a la punción, la donante habrá de ingresar en el centro y permanecer en el mismo el tiempo que considere adecuado el ginecólogo de guardia, habitualmente unas 6 horas después de la punción.
El Método ROPA (Recepción de óvulos de la pareja) es una técnica de reproducción para parejas de mujeres que desean vivir la maternidad de manera compartida.
De esta manera, una de ellas se somete al proceso de estimulación ovárica, aportando los ovocitos que serán fecundados con semen de un donante. Posteriormente los embriones resultantes serán transferidos al útero de la otra mujer, quién llevará adelante la gestación y dará a luz al bebé. Esta innovadora técnica permite que ambas mujeres de una pareja puedan ser madres biológicas, una como madre genética y la otra como madre gestante.
En la actualidad gracias a los avances en la medicina reproductiva es posible preservar la fertilidad de un paciente joven, con el fin de utilizar los espermatozoides en tratamientos de reproducción asistida posteriormente.
Las técnicas actuales de preservación son:
Congelación del semen: congelación de muestras de semen.
Extracción Espermática (TESA): extracción de espermatozoides directamente desde el testículo, por ausencia de estos en el eyaculado.
Los principales motivos para congelar el semen suelen estar relacionados con el deseo de aplazar la paternidad por razones personales o profesionales, o bien porque el paciente debe someterse a un tratamiento oncológico, que en algunos casos puede llegar a alterar la funcionalidad testicular, poniendo en riesgo su fertilidad futura.
• Embryoscope: consiste en el sistema de cultivo para embriones que nos permite mantener las condiciones más adecuadas y cercanas a las del cuerpo de la mujer. Los embriones que se encuentran en este sistema son observados 24 horas al día (también llamado cultivo time-lapse). Esta metodología nos permite obtener una gran cantidad de información del desarrollo de los embriones e incrementar la probabilidad de gestación, a la hora de seleccionar los embriones a implantar en función de su desarrollo.
• Hatching asistido: puede ayudar a la implantación del embrión en el útero y a conseguir así el embarazo.
• Donación de semen: cuando por factor masculino es necesario semen de otro varón para una fecundación óptima.
• Adopción de embriones: Tratamiento que se realiza a partir de embriones donados por otra pareja para conseguir la gestación.
• IMSI: técnica altamente sofisticada de selección espermática enfocada a incrementar los resultados de la ICSI, gracias a la utilización de un microscopio especial cinco veces más potente que los utilizados habitualmente.
• Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP): estudio genético de los embriones para seleccionar y transferir aquellos sin anomalías. De esta manera se aumenta la probabilidad de éxito de embarazo y disminuye el riesgo de aborto espontáneo.
Muchas mujeres creen que cuando tienen 35-40 años es el momento ideal para formar una familia debido a su estabilidad económica y su situación profesional y social, pero la biología va independiente y el ovario sigue un camino diferente.
Se cree falsamente que con la medicina actual todo es posible y no es verdad, a partir de los 33-35 años, la fertilidad empieza a descender debido a que la calidad y cantidad de ovocitos decae de forma drástica. La tasa de embarazo natural para las mujeres mayores de 40 años es del 5%, y además aumenta el riesgo de abortos espontáneos y alteraciones genéticas en el feto.
El momento ideal para tener hijos se considera que está entorno a los 25-30 años.
Es falso.
El 30 % es de origen masculino, el 30 % femenino, y de ambos miembros de la pareja un 20%.
Por ello, la valoración médica conjunta es fundamental para obtener un correcto diagnóstico.
No es cierto, no se asocian a un aumento del riesgo de cáncer.
No. Las tasas de embarazo de las mujeres que han dejado de tomar anticonceptivos se igualan a las que no las toman al año. Puede enmascarar problemas hormonales que pasan desapercibidos con su uso.
Se recomienda esperar unos 12 meses a mujeres menores de 35 años antes de consultar con un especialista.
Y 6 meses en mujeres mayores de 35 años.
Los riesgos de un embarazo conseguido por técnicas de reproducción asistida y las espontáneas son similares.
Aunque sabemos que con la edad aumentan los riesgos de HTA, diabetes gestacional entre otras patologías, siendo las complicaciones en la mujer embarazada a los 40 años del 50%. Las pacientes que recurren a técnicas de reproducción asistida suelen tener una edad avanzada con más frecuencia
Existe un mayor riesgo de parto prematuro tanto por el mayor número de embarazos múltiples y por la mayor edad de las pacientes de reproducción asistida, pero no por las técnicas en sí.
También están aumentadas ligeramente las malformaciones o las alteraciones genéticas en los recién nacidos, posiblemente debido a las propias técnicas (ICSI) junto a los problemas en sí de fertilidad de las parejas, aunque se cree actualmente que puede ser aún menor debido al:
¿Sabes cuáles son las diferencias entre Inseminación Artificial y Fecundación In Vitro?
*Consultar precios y disponibilidad del servicio en cada provincia.